¿Quién es esta joven llamada Edel?

Traigamos su semblanza al hoy de nuestra vida y veamos en ella un modelo imitable porque es cercana a nosotros en todas las dimensiones de su vida.

Edel es una joven desbordante de vida; todo en ella habla de jovialidad, una vida de sacrificio gozoso y entrega en el perfecto cumplimiento de su deber que irradia alegría, y una especial simpatía que brota de su trato afable y maduro que la ha distinguido desde los primeros años de su juventud, “he aquí a la Edel juvenil, la de antes de la increíble hazaña africana.

He aquí a una Edel imitable para todos, encantadoramente imitable. Su amor radical y tierno a sus padres, a sus hermanos…” estos son algunos de los “detalles preciosos de su temperamento”: le gustaba el deporte, tocar el piano y bailar; incansable en el apostolado y siempre consciente de la presencia de Dios en ella y María junto a ella  “ y todo ese atractivo, al servicio de una profunda vida interior y de una generosa entrega apostólica en la legión de María.”

María de Bogotá

Por Julio Ricardo Castaño Rueda
Sociedad Mariológica Colombiana  

Bernardino Rodríguez de León Coronado tiene un capítulo dentro de la Mariología bogotana. Él tuvo el privilegio de hallar, en la cúspide del cerro Aguanoso, una escultura de la Sagrada Familia de Nazaret.

Bernardino, literal y metafóricamente, despertó en 1685 a la capital del Virreinato de la Nueva Granada para que viviera el sueño de un estudio raizal. La cátedra, escrita en roca como las tablas de la Ley, invitó a conocer el cántico del Profeta: “…Al final de los días estará firme el monte de la casa del Señor, en la cima de los montes, encumbrado sobre las montañas…”  (Isaías 2. 2).