Allocutio Julio 2.102

En la lectura espiritual se trató el dogma de la Maternidad Divina de la Santísima Virgen María. Cada legionario se une a la Santísima Virgen María al llevar o evidenciar esa misión que le dieron: llevar a Jesús, velar a Jesús, custodiar a Jesús, desde su vientre, desde su infancia. Cada legionario tiene la misión de la Santísima Virgen María, y, ¿cuál es esa misión de la Santísima Virgen María? Llevar a Jesús. Tener conciencia de que cada legionario es una persona como la Santísima Virgen María, que siempre debe llevar y custodiar a Jesús donde esté: en la Universidad, en el trabajo, en el hogar. La misión es en todo momento, en toda circunstancia “Yo, como María, llevo a Jesús en mi vida”.

Share this:
Share this page via Email Share this page via Stumble Upon Share this page via Digg this Share this page via Facebook Share this page via Twitter

Allocutio Junio 2.012

Continuamos mediando en el tema de la globalización. Este es un fenómeno complejo que posee diversas dimensiones: económicas, políticas, culturales comunicacionales, etc. La globalización tal y como está configurada actualmente no es capaz de interpretar y reaccionar en función de valores objetivos que se encuentran más allá del mercado y que constituyen lo más importante de la vida humana: la verdad, el amor, la justicia y especialmente la dignidad. Dispongámonos en este trabajo como portadores de estos valores y trabajemos por la dignidad del hombre.

Share this:
Share this page via Email Share this page via Stumble Upon Share this page via Digg this Share this page via Facebook Share this page via Twitter

Allocutio Junio – Julio 2012

Continuamos mediando en el tema acerca de la Cultura, la cual es un fenómeno muy complejo que tenemos que asumir en este proyecto de una Nueva Evangelización, cada uno  desde el carisma del apostolado que el Señor le ha concedido. Debemos  tomar conciencia de que todos somos misioneros. A veces en las parroquias hace falta tomar conciencia, y por eso lo que se decía ahora: “una misma persona debe estar metida en la parroquia en 1, 2, o 7 actividades distintas”. Pero eso responde también a la falta de compromiso. Unos pocos responden  al llamado del párroco, y el resto de la comunidad permanece indiferente sin quererse comprometer. Hay que tomar conciencia  de que estamos en el proyecto de una nueva misión. Cuando la gente hablaba anteriormente de misión, todo el mundo pensaba en lo rural, en salir al campo, pero nunca se nos había ocurrido pensar en una misión urbana, pues allí también debemos hacer misión, y no es fácil, porque en una ciudad como Bogotá hay cantidad de gente venida de muchas partes, cada uno trae su bagaje cultural, sus costumbres, sus gustos.  Una cultura  que ahora se llama  globalizada, donde la gente  únicamente considera válido lo que produzca la economía, lo fácil. Y aparecen fenómenos llamados subculturas, donde se ven jóvenes  buscando su propia identidad que andan desorientados porque les ha faltado en ellos  sembrar las bases morales, empezando por el hogar. Como legionarios, como apóstoles del Señor, ¿qué estamos haciendo realmente para fortalecer esos valores, esos principios que van construyendo las familias y que van haciendo que nuestro trabajo sea realmente eficaz?

Share this:
Share this page via Email Share this page via Stumble Upon Share this page via Digg this Share this page via Facebook Share this page via Twitter