La corredención, ¿el dogma prohibido?

Por Julio Ricardo Castaño Rueda
Sociedad Mariológica Colombiana

   “He aquí la esclava del Señor”. (Lucas 1, 38)
La naturaleza divina de Dios, trino y uno, es infinita, insondable e inalcanzable para la mujer inmaculada creada por Él para ser su madre.Ningún título dado por la Iglesia, bajo la tutela del Espíritu Santo, a la Santísima Virgen María podría menoscabar la dignidad del Altísimo.

María de Bogotá

Por Julio Ricardo Castaño Rueda
Sociedad Mariológica Colombiana  

Bernardino Rodríguez de León Coronado tiene un capítulo dentro de la Mariología bogotana. Él tuvo el privilegio de hallar, en la cúspide del cerro Aguanoso, una escultura de la Sagrada Familia de Nazaret.

Bernardino, literal y metafóricamente, despertó en 1685 a la capital del Virreinato de la Nueva Granada para que viviera el sueño de un estudio raizal. La cátedra, escrita en roca como las tablas de la Ley, invitó a conocer el cántico del Profeta: “…Al final de los días estará firme el monte de la casa del Señor, en la cima de los montes, encumbrado sobre las montañas…”  (Isaías 2. 2).