¿Quién es esta joven llamada Edel?

Traigamos su semblanza al hoy de nuestra vida y veamos en ella un modelo imitable porque es cercana a nosotros en todas las dimensiones de su vida.

Edel es una joven desbordante de vida; todo en ella habla de jovialidad, una vida de sacrificio gozoso y entrega en el perfecto cumplimiento de su deber que irradia alegría, y una especial simpatía que brota de su trato afable y maduro que la ha distinguido desde los primeros años de su juventud, “he aquí a la Edel juvenil, la de antes de la increíble hazaña africana.

He aquí a una Edel imitable para todos, encantadoramente imitable. Su amor radical y tierno a sus padres, a sus hermanos…” estos son algunos de los “detalles preciosos de su temperamento”: le gustaba el deporte, tocar el piano y bailar; incansable en el apostolado y siempre consciente de la presencia de Dios en ella y María junto a ella  “ y todo ese atractivo, al servicio de una profunda vida interior y de una generosa entrega apostólica en la legión de María.”

Un ejemplo imitable, que habla más con las obras que con las palabras  y te invita a  aceptar la voluntad de Dios donde te encuentres, y desde allí santificarte, hacer tu trabajo legionario, tus tareas, tu deber, tu hoy todo lo mejor posible, aunque veamos que nuestros planes parecen que echan un revés, entendamos que muchas veces no son los mismos de Dios y que sólo Él sabe dónde plantarte, para que des fruto bueno y abundante, así nos lo enseña Edel, una vez comprendido el plan, lo abraza con toda su alma como María y se dedicó desde entonces a trabajar con Él y para Él uniéndolo todo al que hacer de María y así como legionario o legionaria tomes tal ejemplo para con Ella y por Ella dejarlo crecer en ti.

Edel lo hizo también en el momento de su vida desde su cama de enferma; no deja de ser MISIONERA, no deja de acercarse a todo el que la necesita aún en medio de un ambiente protestante, se hace accequible y bien dispuesta en toda circunstancia con un valor a toda prueba, y lo siguió haciendo día tras día, dejando a un lado todo miedo para conquistar no ya a los cercanos, sino más allá de las fronteras siendo ENVIADA, saliendo como en peregrinación así de su natal país hasta llegar al África, fundando praesidias, reclutando socios y extendiendo así la legión de María por doquier. Como los discípulos que luego de recibir el mensaje, han de llevarlo gozosos a toda criatura, sin importar el idioma o los obstáculos, no hay barreras cuando el amor lo sobrepasa todo. Todo imposible es divisible en pequeños pasos posibles

Edel como APÓSTOL  nos enseña que trabajo y vida espiritual son perfectamente compatibles, desde tu profesión, tu puesto o lugar tienes un amplio campo a tu alrededor por conquistar, ganar los corazones para Cristo; si eres bueno para escuchar, para escribir, para dar consejo, para dirigir, para organizar, para enseñar, para hacer misión…, pon en acción estos talentos en manos de María y sé el instrumento a través del cual Jesús va a al encuentro de los otros siendo como María, portador y portadora de las gracias del Señor.

A los 20 años Edel ingresa a la Legión de María; su misión es ser LEGIONARIA, acogiendo este camino con prontitud y alegría como el medio propicio que Dios le presenta para realizar su vocación y misión hasta tomar un alcance que sobrepasa todo y vence todo obstáculo; traigamos a nuestra vida este ejemplo maravilloso así como en la de tantos legionarios y almas heroicas que no lo son por si mismas sino que lograron abrir el corazón, el alma, la mente y la voluntad a la gracia y dejaron que Él, Jesús fuera en ellos; así debemos abrirnos a la gracia, al Espíritu Santo para que nos conduzca y  obre en nosotros grandes maravillas como lo hizo en nuestra Madre Santísima la humilde esclava del Señor; impulsada a comunicarlo a todas las criaturas; y es así, que Edel también es impulsada por este celo de conquista por las almas y dando su vida a su servicio en África aún con una salud constantemente debilitada pero que no se deja vencer sino que sobre todo ama.

Para entender algo de la dimensión de la consagración en el deseo expresado de Edel cuando dice que: “Nunca podremos amar demasiado; entreguémonos al máximo y no calculemos el coste”, debemos mirar a la fuente de donde brota esta capacidad de donación y valentía, no siendo este sino el fruto del abandono y confianza en Dios por manos de María para hacerse instrumento dócil a sus amorosos designios.

EDEL nos interroga…

¿Pones el sello de la alegría en todo lo que haces? ¿Sabes aceptar las dificultades y contrariedades como una oportunidad para asemejarte más a Jesús? ¿Eres dócil en aceptar la voluntad de Dios en tu vida y al reconocer que todo lo permite Dios para nuestro bien?

¿Eres misionero dentro de la iglesia? ¿En tu parroquia, en tu enfermedad eres en verdad un misionero como socio auxiliar o activo ?¿compartes tus talentos con otros y los  empleas como medio para acercar a otros a Dios?

¿Cómo vives tu consagración a Jesús por manos de María?

¿Cuántos auxiliares has reclutado en el año?

¿Eres dócil a las inspiraciones del Espíritu Santo en tus pensamientos, palabras y obras?

¿Eres consciente de vivir en fidelidad y lo mejor posible tu promesa legionaria?

¿Cómo ha sido mi entrega desde que soy legionario hasta hoy, soy capaz de dar el máximo en el amor o aún puedo dar un poco más?

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