San José

En las oraciones de la Legión el nombre de San José sigue a las invocaciones de los Corazones de Jesús y de María, pues en la corte celestial él ocupa el lugar más alto después de Ellos.

Fue cabeza de la Sagrada Familia, y desempeñó para con Jesús y María un cometido especialísimo, y de primera categoría. El más grande de los santos, ejerce ahora el mismo oficio, ni más ni menos, con relación al Cuerpo místico de Jesús y con relación a la Madre de este Cuerpo místico. Ampara la vida y el desarrollo de la Iglesia, y, por consiguiente, de la Legión. Su solicitud no falla, es vital, animada como está por su preocupación paternal; en influencia sólo le aventaja la maternidad espiritual de María, y así lo ha de reconocer la Legión. Para que su amor despliegue toda su fuerza en nosotros, tenemos que abrimos del todo a él, y amarle con un amor semejante al que él nos tiene. Jesús y María le fueron siempre atentos y agradecidos por cuanto hizo por Ellos; de igual modo han de serle atentos constantemente los legionarios.

El 19 de marzo se celebra la fiesta de San José, esposo de la Santísima Virgen y protector de la Iglesia universal. El 1 de mayo, la fiesta de San José obrero.

“No podernos separar la vida histórica de Jesús de su vida mística, perpetuada en la Iglesia. No sin razón han proclamado los papas a San José protector de la Iglesia. Entre las vicisitudes de los tiempos y de las costumbres, su oficio ha continuado siempre siendo el mismo. Como protector de la Iglesia de Cristo, no hace otra cosa que continuar desempeñando la misión que tuvo en la tierra. Desde los días de Nazaret la familia de Dios ha crecido y se ha esparcido hasta los confines del orbe. El corazón de José se ha ensanchado en proporción a su nueva paternidad, la cual prolonga y supera la paternidad prometida por Dios a Abrahán, padre de una innumerable descendencia. En su trato con nosotros, Dios no cambia; no hay arrepentimientos, no varia su plan arbitrariamente. Todo es uno, ordenado, consistente y continuo. José, padre nutricio de Jesús, es también padre nutricio de los hermanos de Jesús, esposo de María, que dio a luz a Jesús, permanece unido a Ella de un modo misterioso, mientras continúa en el mundo el nacimiento místico de la Iglesia. Por eso, el legionario de María, que trabaja por extender en la tierra el reino de Dios -la Iglesia-, reclama con razón la protección especial de aquel que fue jefe de la Iglesia recién nacida, que eso fue la Sagrada Familia” (Cardenal L. J. Suenens).

Concilium Legionis Mariæ (2001). XXIV Patronos de la Legión: San José. En Concilium Legionis Mariæ. Manual Oficial de la Legión de María (pp. 158-159). Bogotá, Colombia: Editorial Kimpress Ltda.